Dos fragmentos de una trilogía de cuentos inéditos

Años atrás yo podía afirmar rotundamente: “no me gustan los gatos”. Hoy todo es distinto, en el medio sucedieron demasiadas cosas, entre ellas mis tímidas pero sucesivas aproximaciones a este animal tan misterioso. Recuerdo cuando salía a la calle con el perro de mi infancia, pequeño, mezcla de razas, y me sentía orgulloso al verlo correr a cualquier gato. De repente eran varios los que se escondían bajo la carrocería nocturna de cualquier coche estacionado en aquella parte tranquila de la ciudad. Recuerdo el mal humor y la desconfianza que me producían cuando los tenía más cerca de lo que hubiese deseado. No los entendía, esos movimientos, que en aquel entonces me parecían exageradamente lentos, me ponían muy nervioso y me inquietaba la posibilidad de un rasguño, una mordida, un salto hacia mi humanidad mientras me cruzaba con esos ojos fríos y violentos que no tenían nada que ver con la dulzura o la profundidad de la de cientos e incluso miles de perros con los que me había relacionado a lo largo de mi vida.

La tengo apoyada en mi pecho, acaba de dejar de ronronear y apenas respira. Siento que es un juguete que está las veinticuatro horas a mi disposición. Rejuvenezco. Pero también siento que es un ser diminuto al que hay que dedicarle toneladas de atención y energía. Termino agotado. ¿No seré yo su juguete? Al parecer lee mis pensamientos, o al menos intuye mis emociones: se levanta y se va, sutil y ofendida. Pero cuando empiezo a escribir sobre mi laptop, ella vuelve, se recuesta nuevamente en mi pecho y empieza a ronronear. Se produce una comunión primitiva, me siento animal, no la siento humana, pero casi, la naturaleza que me rodea nos conmueve. La gata se despierta y se instala en mi hombro. Tiene un olorcito muy tenue a caca que me molesta un poco, pero lo compenso porque a milímetros de mis oídos me masajea las ideas con su ronroneo.

© Nicolás García Sáez

*Se requiere a un editor atento, expeditivo y con experiencia para la publicación de esta trilogía de cuentos inéditos