Viajecito

*Pienso en los Digambaras mientras camino cuidadosamente por el jardín. Está lloviznando, me agrada sentir las gotas minúsculas sobre la piel. Lo que no me agrada es andar pisoteando caracoles y sentir el crack que inevitablemente marcará un antes y un después en la lenta existencia del susodicho.

*Para el distraído o la distraída, cabe informar que un Digambara (o Digambar, en sánscrito: दिगंबर , su significado literal: vestido del cielo) es un monje que se pasea y vive desnudo y enfatiza el desapego extremo. Los monjes Digambaras solo llevan encima las escrituras (el código Mulachara), una escobilla con plumas caídas (no arrancadas) de pavo real y una calabaza con agua pura y estirilizada. La escobilla es para empujar a un lado a los insectos pequeños, su objetivo es no dañarlos, imagináte los recaudos que tomarán con un caracol.

*Pienso en las antípodas de los Digambaras: un ser entrañable cuyo objetivo básico está 24/7 teledirigido a la acumulación de lo que fuere o fuese: frivolidad, vicios, nada en el medio que no sea un puente hacia el ombligo que solo quiere inflarse hasta levitar: oxímoron, en este caso puntual. Una afición similar, ponele, a las marcas, como un avestruz pispeando entusiasmado los objetos metálicos y brillantes. No se sugiere mencionar a Pizarnik o a Coltrane para evitar probables temblores en los hipotálamos.

*Recordemos que el Buda Shakyamuni, a causa de su disciplina extrema de ayuno y ascetismo y la debilidad corporal que esto acarrea, casi se ahoga en el caudaloso río Niranjana. Gracias a ese episodio, luego pudo reflexionar, elegir y así difundir El Camino del Medio.

*A todos/as nos gusta vivir plácido y pletórico, en sintonía con la Abundancia y la serenidad del Joie de vivre. Así las cosas, se viene el eclipse solar de Acuario, los que saben y los estudiantes avanzados ya están preparando la sugerencia obligatoria (otro oxímoron) de llevar gafas ultra especializadas para contemplar el gigantesco anillo de fuego que marcará un punto de inflexión, un antes y un después, un momento bisagra en esa diáspora de trabajo interno y global. Incluso el que todavía te confunde a Escorpio con Sagitario capta al dedillo que es una fecha importantísima en los calendarios astronómicos de todo el planeta.

Texto y foto: © Nicolás García Sáez